Rifle Remington 700 PCR para competir en PRS

Desde hace unos años se viene practicando en nuestro país con gran éxito, una modalidad de tiro con rifle, que ha sido oficialmente aprobada en asamblea por la Real Federación Española de Tiro Olímpico (RFEDETO), la Precision Rifle Series, más conocida por sus siglas PRS. Una modalidad nacida en EEUU, que aúna velocidad y precisión, con conocimientos de balística y dominio de las posturas de tiro.

Posee dos grandes divisiones, una para rifles de cerrojo y otra para rifles semiautomáticos.
Dentro de ellas se contempla el uso de rifles accesibles para cualquier aficionado al tiro de precisión. Esto ha hecho que la industria tome nota e identifique un nuevo nicho de mercado, caracterizado por rifles de precio contenido, pero con grandes prestaciones. Ello ha motivado que, varios fabricantes se hayan decidido por ofrecer plataformas de tiro de precisión con estética táctica agresiva, que encaja perfectamente en la mencionada modalidad deportiva.

El último en sumarse a esta nueva tendencia de rifles precisos destinados al mercado civil, pero con características tácticas y que además utilicen un chasis, en lugar de la tradicional culata, ha sido Remington. Para ello apuesta fuerte con el rifle que hoy analizamos, el Remington 700 PCR (Precision Chassis Rifle). Una propuesta interesante y sorprendente, disponible en .308 Win. Y 6.5 Creedmore, que a continuación diseccionamos elemento por elemento.

 

Remington 700 PRS vs Remington 700 Magpul, este último otra buena ópción para PRS

 

Cañón del rifle Remington 700 PCR

El cañón del PCR es del tipo 5R, una abreviatura de patrón ruso de cinco estrías (5 groove russian pattern). Es una tecnología minoritaria dentro de los grandes fabricantes de rifles actuales, solo la marca de rifles Thompson Center hace un uso intenso de ella y Remington la emplea en tres de sus modelos. Curiosamente, en todos los casos, se tiene a esos cañones por especialmente precisos. Además del modelo que analizamos en el artículo de este número, Remington fabrica el 700 Magpul y el 700 Milspec 5R, este último utiliza el mismo cañón que el rifle M24 SWS del ejército norteamericano y que hasta ahora era lo más cercano al rifle de francotirador militar que un civil podía adquirir. Naturalmente también existen fabricantes “custom”, que ofertan este estriado para sus cañones.

Realmente no es algo novedoso dentro de la industria, ya que los cañones con estrías asimétricas aparecieron al poco de empezar a normalizarse las técnicas de estriado, en el siglo XIX. En algunos tratados de armería de la década de 1840, aparecen las primeras referencias a esta técnica aplicada a mosquetes. Posiblemente son los Enfield británicos, los que de forma normalizada adoptarían este modelo de rayado en su ánima.

Aunque sería durante la Segunda Guerra Mundial (SGM), cuando los rusos la utilizarían de forma intensa, primordialmente como solución a la mala calidad de sus proyectiles. Debido al desabastecimiento durante la contienda, las balas empleadas por estos tenían un bajo contenido en cobre, siendo su composición una dura aleación con acero. Lo que resultaba especialmente dañino para la longevidad de los cañones de sus rifles, desgastando sus ánimas rápidamente. Este estriado asimétrico, disminuía el rozamiento interno entre proyectil y el interior del cañón, minimizando el problema.

Por lo visto hasta ahora, parece claro que aporta beneficios para la conservación y durabilidad del cañón. ¿Pero los hace más precisos? Es una pregunta recurrente y controvertida entre los aficionados, la respuesta es que no lo parece. Ya que sería usado masivamente por todos los fabricantes de cañones, sustituyendo su actual estriado par, aunque si es obvio que los mantiene precisos durante más tiempo. La precisión está más en directa relación con la calidad de los materiales, técnicas y patrones constructivos, además de los controles de calidad en la fabricación. Tal vez su falta de popularidad entre otros fabricantes, sea que económicamente son más costosos de fabricar.

 

Detalle del chasis de aluminio

 

Características técnicas del estriado del cañón 5R

Vamos a explicar las características de este patrón de estriado, cuáles son sus efectos sobre el proyectil y todas las ventajas que aporta. Si miramos por el interior de cualquier cañón estriado, veremos que en su interior hay protuberancias y hendiduras, hablando con propiedad se denominan crestas y valles. En los que poseen estriado simétrico, el ángulo entre la pared de la cresta y el valle es de 90°. En los asimétricos este ángulo es obtuso y la cresta como consecuencia de ello, es de menor anchura. Esto posee dos consecuencias importantes sobre el proyectil: por una parte, se produce menor rozamiento sobre su cuerpo, al ser menor la suma de superficies que lo rozan, por otra, se ejerce menor presión sobre el mismo, ya que enfrentamos una cresta con un valle y no dos crestas como en los simétricos.

Por todo ello, estas características proporcionan una serie de ventajas sobre el cañón y el proyectil, que son las siguientes:

• Mayor velocidad de salida en boca. Un menor rozamiento supone un menor freno sobre el proyectil y por tanto que este alcance una mayor velocidad de salida, con respecto a un cañón simétrico de igual longitud.

• Mayor intervalo de limpieza sin merma de precisión. Un menor rozamiento hace que se produzcan menos residuos de cobre, ya que, al ejercer menos presión sobre el cuerpo de la bala, hay menos desgaste. Menos residuos, supone conservar más tiempo la precisión del cañón durante más disparos, hasta que esta se degrada por efecto de la suciedad.

• Mayor facilidad en la limpieza. En relación con lo anterior, el ángulo obtuso entre la pared de la cresta y el valle, proporciona menos recoveco para que se acumulen depósitos de amalgama de cobre y pólvora, de difícil acceso a la hora de limpiar.

• Menor generación de calor. Menor rozamiento genera menos calor en el interior del cañón. Esto beneficia la precisión durante más tiempo. Todos los que hemos disparado con rifle, sabemos que a determinada temperatura el cañón se vuelve impreciso y requiere de enfriamiento para recuperar la precisión. En estos cañones tarda más tiempo en ocurrir.

• Vuelo del proyectil más preciso. La menor presión, sobre el cuerpo del proyectil, se traduce en un menor marcado sobre el cuerpo del mismo. Un cuerpo con menos marcas garantiza un vuelo más preciso, ya que, en casos extremos, unas marcas excesivamente profundas pueden adquirir el comportamiento de una suerte de aletas, con lo que significa esto en la alteración del vuelo.

• Mayor longevidad del cañón. Un menor desgaste asegura un cañón preciso por más tiempo.

A tenor de lo visto, es fácil deducir que el empleo de estos cañones en entornos tácticos supone una ventaja, ya que se mantendrán operativos con precisión durante más tiempo y tendrán un intervalo menor de mantenimiento. Es por ello, que a nadie puede sorprenderle su uso por el ejército norteamericano en su plataforma M24 SWS.

 

El cañón viene roscado con su preceptiva cubrerosca

 

Material y acabado del rifle

El cañón del PCR es de 24” (610 mm), flotante y de contorno medio o semipesado, hecho de acero al carbono (de acuerdo a la web del fabricante) y amartillado en frío. Esta técnica constructiva es la que se lleva utilizando hace años para toda la serie 700 y SEVEN. Termina en su extremo por una rosca con protector cubre-rosca, para la colocación del pertinente freno de boca o supresor, allí donde sea legal.

Resaltamos lo de acero al carbono, porque hasta ahora el único modelo que empleaba este estriado asimétrico, el Milspec 5R, usaba el acero inoxidable. Pudimos comprobar ese menor rozamiento, ya que nos resultó llamativo que, durante las pruebas, el cañón en ningún momento alcanzase mucha temperatura, a pesar de la cantidad de munición que probamos, aproximadamente 60 cartuchos. Finalmente decir que el acabado es un tratamiento denominado “Matte Blue”, algo menos resistente a la corrosión que el tradicional parkerizado de otros modelos, un 60% aproximadamente.

Normalmente los productos de Remington no tienen problema alguno de oxidación durante un tiempo, porque vienen recubiertos de una película de cera antióxido denominada “Cosmoline”. Pero con el uso del arma, esta capa progresivamente se va perdiendo, por lo que es necesario adelantarse a problemas de oxidación utilizando aceites protectores, especialmente si vamos a usar el arma en ambientes muy húmedos, salinos o agresivos.

 

Los principales ajustes de la culata se realizan a través de dos ruedas dentadas de aluminio

 

Chasis vs Culata tradicional

Es posiblemente el aspecto más llamativo del rifle, el chasis de aluminio frente a la tradicional culata de polímero u otros compuestos que llevan la mayoría de los Remington. Obviamente dejando al margen armas como el Rifle MSR, de la división Remington Defense. No es su primer rifle comercializado con chasis para el mundo civil, pero si el primero que es un desarrollo propio. En 2014 presentaría en el Shot Show de aquel año el Remington 700 Tactical Chassis, que usaba un chasis MDT TAC21. También la industria auxiliar llevaba tiempo ofreciendo soluciones de este tipo para la popular serie 700. Pero es ahora, cuando otras marcas de la competencia han ofrecido modelos económicos con este tipo de armazón, cuando Remington ha presentado su propia interpretación realizada en casa.

Como hemos visto a lo largo de varios análisis en este periódico, Remington ha optado por diferentes soluciones para sus culatas. Eligiendo en sus gamas más altas de producto las de reputados fabricantes, como H-S o Bell Carlson. Estas sueles ser de compuestos de kevlar, fibra de vidrio, fibra de carbono, aramidas, etc. Hay también versiones en madera destinadas a rifles de caza, nada habituales en armas destinadas a la precisión. Incluso en el ámbito de la caza la tendencia es el uso cada vez mayor de culatas sintéticas, por su estabilidad estructural a las variaciones climatológicas.

Además, para garantizar suficiente rigidez a la culata, se ha optado por diferentes soluciones, desde el uso de pilares o cuadernas en las más económicas, a “camas” de aluminio en los modelos más caros. La colocación correcta de estas camas de aluminio no es un proceso trivial y requiere de un experto, además de unos compuestos de pegado específicos. En caso contrario, se pueden producir lo que en el argot técnico se denomina situaciones de estrés entre la acción y la culata, que terminarán por afectar negativamente a la precisión.

Los sistemas de chasis, normalmente están construidos en aluminio y no requieren de ningún material intermedio de unión con la acción. Con lo que nos evitamos una variable dentro de la ecuación que es la precisión. La prueba es que, a diferencia del caso anterior, cualquiera con sencillas herramientas es capaz de cambiar un chasis de estos sin que se produzcan problemas de asiento de la acción, es tan simple como atornillar. Sólo en algunos casos, puede ser necesario algo de trabajo adicional, como por ejemplo alojar del conjunto del disparador, como ocurre en el MDT TAC21. Además, en algunos chasis, como el del Remington 700 PCR, ofrecen más versatilidad que las culatas tradicionales. Ya que permiten el uso de piecerío de AR-15, como puede la empuñadura y la culata Magpul, manteniendo siempre actualizada nuestra plataforma a medida que estos accesorios evolucionan. También y lo que es más importante, a medida que nuestras necesidades cambian o buscamos un mayor rendimiento. Tampoco podemos dejar pasar la ventaja que representa la reducción de peso, con respecto a una culata tradicional, junto con la mayor resistencia a todo tipo de condiciones climatológicas, en este caso, está recubierto de un tratamiento de teflón. Por otra parte, hay rifles o sistemas de tiro que por sus características necesitan de un chasis en lugar de una culata. Caso por ejemplo de sistemas que utilizan cañones fácilmente intercambiables y que evitan tener que desmontar la acción de la estructura de soporte. Otro ejemplo son los rifles con destino militar o policial, que vayan a hacer uso de módulos complementarios de visión nocturna para el visor, donde la extensión del riel picatinny o sistema compatible es imprescindible para su montaje.

Para acabar este apartado cabe preguntarse cuál de los dos sistemas proporciona mayor precisión. La respuesta no es fácil y seguramente tiene mucho que ver con la calidad del producto. A tenor de los resultados obtenidos en la prueba de precisión, solo podemos alabar el chasis, pero nadie puede poner en duda que una culata McMillan, Bel Carlson, H-S, es capaz de proporcionar unos magníficos resultados. Lo expertos norteamericanos dicen que un chasis de calidad media es superior a una culata media o básica. Pero que, entre un chasis de calidad y una culata de calidad, es cuestión de preferencias y pequeños matices funcionales.

 

Detalle del chasis, disparador y cargador

 

La culata del Remington 700

La relación de Remington con Magpul comienza en 2017, con la presentación del Remington 700 Magpul, aunque esta culata de ese modelo apareció como accesorio en 2016. Siendo un éxito en el mercado de complementos, por su funcionalidad, facilidad de instalación y estética, lo que motivo que Remington se fijase en el producto y lo incorporase a su catálogo como arma completa.

La culata del PCR es la Precision Rifle Sniper (PRS), que va por la tercera generación. Esta culata ha sido diseñada para su uso en rifles semiautomáticos de las plataformas en AR-15, M-16, AR-10 y SR-25. Pero ha encontrado un inesperado éxito en los rifles de precisión que hacen uso del estándar AR-15. Una de sus características más valoradas, es que el ajuste de la altura de la carrillera hasta 0,8” (20,32 mm) y de su profundidad hasta 1,4” (35,56 mm), se realizan mediante dos ruedas dentadas que se pueden operar sin herramientas, simplemente con la mano.

Esto es importante en situaciones tácticas, donde desconocemos las circunstancias en las que se va a producir el disparo y que además pueden variar rápidamente. El uso de utillaje como puede ser una llave allen, sin duda ralentiza el ajuste y obliga a dejar de encarar el arma. Las ruedas resultan muy cómodas de manipular, funcionando por clics como la torreta de un visor, lo que nos permite recuperar las configuraciones ideales con solo recordar el número de ellos aplicados.

Los componentes metálicos de la culata son de aluminio o acero. Los primeros, como por ejemplo las mencionadas ruedas de ajuste, están acabados con un recubrimiento anodizado MIL-A-8625F Tipo III clase 2, que les dota de gran dureza. En el caso de las guías, estas son de acero tratado con Melonite, buscando en ambos casos la máxima resistencia a la exposición de los elementos.

Posee también una cantonera de goma ajustable en altura, pensada para absorber incluso el retroceso de un 50 BMG, según anuncia el fabricante. Esta acabada con un dibujo ranurado, para evitar cualquier deslizamiento sobre el hombro del tirador.

Esta culata se preocupa especialmente por la ubicación de la correa de transporte, teniendo varias copas u orificios de aluminio donde colocar hebillas rotatorias portacorreas. Por cierto, el orificio trasero puede colocarse de forma ambidiestra. Además, este último es un soporte porta lazada de 1,25” (31,75 mm) para las correas de este sistema.

Otro detalle interesante a la hora de acoplar accesorios, son las dos ranuras M-lok en la base. Estas pueden ser otro método de acoplar hebillas o por ejemplo colocar un monopod compatible a través de un riel picatinny intermedio.

Es en definitiva, es junto con el chasis, una perfecta combinación para un rifle de precisión, ya que su fácil regulación ofrece numerosos ajustes, que permiten hallar una cómoda posición de tiro. Además, los materiales con los que está construida, aseguran una gran durabilidad de la misma.

 

Guardamanos con tecnología Square Drop compatible key-mod

 

El guardamanos de la Remington 700 PCR

La verdad es que el guardamanos inicialmente causa cierta sorpresa, ya que hablamos de un rifle de precisión y no de un rifle táctico para distancias medias o la versión civil de un rifle de asalto, como puede ser un AR-15. Es en estos donde se necesita una solución que permita colocar accesorios como linternas, dispositivos láser, empuñaduras adicionales, etc. Aunque es después de darle algunas vueltas, cuando te percatas que este guardamanos redondo y relativamente estrecho, es muy cómodo de blandir con la mano débil. Algo que puede representar una ventaja si vas a practicar apoyos poco ortodoxos, como los que se pueden dar en una modalidad como es el PRS o piensas utilizarlo con fines cinegéticos.

Otra novedad es que se produce un cambio con respecto a proveedor del mismo. En lugar de continuar la exitosa relación con Magpul (la prueba es que la culata unida al chasis, el cargador y el pistolete son de este fabricante), este accesorio de aluminio es de Advanced Armament Corporation (AAC). Algo comprensible por otra parte, ya que este conocido fabricante de bocachas y supresores, pertenece al grupo Freedom Arms, el mismo que Remington. Se trata del modelo AAC Square Drop, que utiliza el sistema propietario de colocación de accesorios Square Drop, compatible con el sistema key-mod.

Las ventajas de Square Drop son: permite posiciones de montaje infinitamente ajustables para cualquier accesorio key-mod o SquareDrop, elimina ligeramente más material en el sistema de anclaje haciéndolo más ligero y permitiendo por tanto una mejor refrigeración del cañón. Otra importante característica de este guardamanos, es lo fácil que resulta de desmontar, tan solo dos tornillos, que permiten una limpieza y mantenimiento sencillo del cañón.

Personalmente soy de vieja escuela y me gusta el tradicional picatinny, sobre todo porque tanto el sistema key-mod y M-lok suelen resultar más frágiles ante el maltrato.

De todas formas, es posible colocar placas de rieles picatinny para seguir utilizando nuestros viejos accesorios o aquellos que no tengan versión key-mod.

 

Ajuste del peso del disparador con el tornillo delantero

 

El disparador X-Mark

Este es otro de los elementos clave en un rifle de precisión como este Remington PCR. Aquí no hay sorpresas, ya que este fabricante apuesta a lo seguro, con su conocido y exitoso disparador X-Mark Pro. Quiero señalar que existen dos versiones, que se diferencian en si tienen regulación externa o no. Normalmente, son los destinados a rifles de gama más alta los que llevan regulación accesible desde el exterior, quedando el otro para series económicas como la ADL.

Realmente no veo excesivamente ventajoso el hecho de una regulación externa, es una tarea que se suele realizar una sola vez, porque una vez regulado es difícil que vayamos a cambiar de peso el disparador. Tal vez, lo que sí echo de menos, es el estriado del gatillo que había en la versión 40X, por la sensación de seguridad en la tracción que transmitía. Aunque es cierto, que al menos teóricamente, los gatillos estriados son más propios de armas con orientación militar.

La regulación exterior no nos permite ir más allá de los 1,5 kg de peso y que el tornillo frontal interior viene protegido por una capa de “goop” o pegamento. Actuando sobre este tornillo podemos bajar hasta algo menos de un kg, algo que personalmente no recomiendo en absoluto. En este Remington PCR, el peso que trae de serie es de 1,6 kg, un peso liviano que nos va a permitir lograr grandes agrupaciones, pero con total seguridad.

En cualquier caso y con fines exclusivamente didácticos, hemos procedido a desmontar el rifle para enseñaros en profundidad algunas particularidades del mismo. En las fotos podréis apreciar el segundo tornillo de regulación del peso, donde es posible ajustar todavía más el mismo. Pero debéis tener en cuenta que, esta es una tarea que corresponde en exclusiva realizarla a una armería autorizada a distribuir rifles Remington, para no perder la garantía del fabricante.

La acción del rifle

Poco tenemos que decir que ya no hayamos dicho en otros artículos de la excelente acción de Remington, suave, fácil de operar y de gran solidez constructiva general. Esta solidez se extiende a la unión con el cañón, proporcionándole un asentamiento rígido y uniforme, que permite un perfecto alineamiento del cartucho en la recámara. Por otra parte, la cabeza de la vaina del cartucho está envuelta en tres anillos concéntricos de acero (cabeza de cerrojo, parte trasera del cañón y la propia acción), con la consíguete seguridad y fiabilidad que eso proporciona. La prueba es que muchos fabricantes “custom” de rifles confían en esta acción para sus realizaciones personalizadas.

Con respecto a algunas características propia del Remington PCR y a diferencia de casi todos los modelos de Remington, señalar que la perilla está roscada a la maneta del cerrojo, esto permite cambiarla fácilmente. No es que sea mala, todo lo contrario, pero si es cierto que es el típico elemento que se presta a la personalización.

Hay en el mercado de terceros una gran variedad de posibilidades. También indicar que trae un riel picatinny de serie atornillado sobre la acción, lo que significa un ahorro de dinero con respecto a rifles de la competencia. Para finalizar trae un cargador de polímero Magpul.

 

Durante la prueba de precisión obtuvimos una increible agrupación de 0,41 MOAs a 200 m

 

RESUMEN

La verdad es que el rifle me ha encandilado por sus impresionantes agrupaciones, a tal punto que he decidido personalmente aprovechar el periodo estival, para extender las pruebas con el mismo y buscar sus límites. Con un precio de lista de 1.687 €, creo que es una magnífica opción como arma polivalente, para aquellos que busquen un rifle con el que competir en la nueva modalidad de PRS división de cerrojo, claro está sin renunciar a tener un rifle de caza con una extraordinaria precisión.

Agradecemos a Borchers, distribuidor exclusivo para España de los productos Remington, la cesión del material para la realización de este reportaje.

Los mejores rifles de cerrojo como los Remington los puedes encontrar en la armería BlackRecon en el siguiente enlace: Rifles de cerrojo

Fuente: Daniel Álvarez, armas.es

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